domingo, agosto 07, 2011

Humanismo y Conectividad #2

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" Mi objetivo al realizar este blog
ha sido promover la concientización
y el necesario cambio de paradigma."







-La inteligencia ha dejado de ser la capacidad para resolver un problema para ser la capacidad de ingresar en un mundo compartido- Francisco Varela -




.Soy Seguidora de Blogs por afinidad en general de "climas que se respiran", muchos tienen la parte visual enfatizada en la fotografía (muchos son fotógrafos profesionales) , otros su estética es seductora, en sus palabras e ideológiacamente sensibles, y activamente creadores de nuevas ideas... es una serie de ¿reconocimiento? a estos blogs amigos, q me inspiran, me alimentan, me hacen navegar sin angustias ni anhelo mas que disfrutar y alimentar , este , mi cieloytierra tan querido.








Hoy el 2º turno para "Humanismo y Conectividad", recuerdo qué llegué a él a través de Suelto de Pablo Benavides, y es material de consulta constante, sin esfuerzo casi, una maravilla de lo que pueden colaborar las redes para el crecimiento esclarecido de la humanidad positiva. Tuve el gusto de conocer personalmente a Andrés y me sorprendió la coherencia en todo lo q muestra vía net. Una alegría, sinceramente, entre mis blogs preferidos.

Gracias Andrés. por el aporte concreto al Cambio de Paradigma.

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~ imagen : cristopher boffoli vía humanismo y conectividad ~
~ video: miguel abuelo "buen día día" ( también vía andrés schüschmy en las mañanas facebook ) ~
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sábado, agosto 06, 2011

Porqué sos feliz?

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Neurociencia y meditación: en 2007, el monje budista Matthieu Ricard –en la foto junto al neurocientífico Richard Davidson– fue considerado como el hombre más feliz del planeta tras años de estudio de su cerebro en el laboratorio de neurociencia afectiva de la Universidad de Wisconsin (Imagen: Universidad de Wisconsin).

Neurocientificos como Richard Davidson, de la Universidad de Wisconsin, están buscando en los cerebros de los monjes budistas huellas para comprender por qué distintas técnicas de meditación podrían ayudar a las personas a alcanzar mayores cuotas de bienestar emocional. Hace más de 35 años, Matthieu Ricard, al que llaman “el hombre más feliz del mundo” a raíz de los experimentos con Davidson, dejó una prometedora carrera en Francia como bioquímico para convertirse en monje; colabora con el Mind and Life Institute (co-fundado por el Dalai Lama) donde se estudian distintos aspectos de la plasticidad cerebral y de la neuropsicología cognitiva para comprender la conexión entre la meditación, el cerebro y el bienestar emocional.

Matthieu Ricard es además traductor, fotógrafo (sus fotógrafías del Tibet pueden contemplarse en Tibet: An Inner Journey) y escritor de libros de tanto impacto como “El monje y el filósofo”, o “En defensa de la felicidad”.

Os dejamos un video de una charla de Ricard en las TED Conferences (para verlo con subtítulos en castellano, hay que clicar en “view subtitles” y elegir “Spanish”) el audio del programa radial “Afectos en la noche”, en el que Elsa Punset habla sobre el monje.

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El Malentendido #1

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" Lo que nos dicen ó escuchamos lo recibimos desde nuestra propia conformación psíquica, experiencias y vivencias, de manera que nunca nos llega de la misma forma ó intención con que fue dicho. Esto genera "el malentendido" que nos caracteriza como seres humanos y cuya brecha en la comunicación crea problemas que no pretendo modificar pero sí ayudar a mejorar para que podamos estar más y mejor comunicados. Este es el espíritu del blog, sean todos bienvenidos! "




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Soy Seguidora de Blogs por afinidad en general de "climas que se respiran", muchos tienen la parte visual enfatizada en la fotografía (muchos son fotógrafos profesionales) , otros su estética es seductora, en sus palabras e ideológiacamente sensibles... en este caso comienzo una serie de ¿reconocimiento? a estos blogs amigos, q me inspiran, me alimentan, me hacen navegar sin angustias ni anhelo mas que disfrutar y alimentar , este , mi cieloytierra tan querido.

Hoy el 1º turno para "El Malentendido", que no recuerdo como llegué a él, pero hoy me es habitual visitarlo y tomar mucho de lo que Ricardo ofrece, que es, mucho.

Gracias.


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~ imagen : ricardo fasseri ~
~ video : les negresses vertes - face a la mer ~
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viernes, agosto 05, 2011

El poder de no poder

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Dios no existe
Seguramente, de todas las maneras de presentar la paradoja de Bertrand Russell, ésta es la más llamativa. Se pretende probar que Dios no existe, nada menos.

Pongámonos primero de acuerdo con lo que quiere decir Dios. Por definición, la existencia de Dios está igualada con la existencia de un ser todopoderoso. En la medida en que nosotros podamos probar que nada ni nadie puede ser omnipotente, entonces, nadie podrá adjudicarse el “ser Dios”.

Vamos a probar esto “por el absurdo”; o sea, vamos a suponer que el resultado es cierto y eso nos va a llevar a una contradicción.

Supongamos que Dios exista. Entonces, como hemos dicho, en tanto que Dios, debe ser todopoderoso. Lo que vamos a hacer es probar que no puede haber nadie todopoderoso. O lo que es lo mismo: no puede haber nadie que tenga todos los poderes.

Y hacemos así: si existiera alguien que tuviera todos los poderes, debería tener el poder de hacer piedras muy grandes. No le puede faltar este poder, porque, si no, ya demostraría que no es todopoderoso. Entonces, concluimos que tiene que tener el poder de hacer piedras muy grandes.

No sólo tiene que tener el poder de hacer piedras muy grandes, sino que tiene que ser capaz de hacer piedras que él no pueda mover....

No le puede faltar este poder (ni ningún otro, si vamos al caso). Luego, tiene que ser capaz de hacer piedras y que esas piedras sean muy grandes. Tan grandes que, eventualmente, él no las pueda mover.

Y ésta es la contradicción, porque si hay piedras que él no puede mover, eso significa que le falta un poder. Y si tales piedras no las puede hacer, eso significa que le falta ese poder.

En definitiva, cualquiera que pretenda ser todopoderoso adolecerá de un problema: o bien le falta el poder de hacer piedras tan grandes que él no pueda mover o bien existen piedras que él no puede mover.

De una u otra forma, no puede haber nadie todopoderoso (y eso era lo que queríamos probar).

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Bertrand Russell vivió 97 años: desde 1872 hasta 1970. Nació en Inglaterra como miembro de una familia muy rica y ligada con la realeza británica. Vivió una vida llena de matices, abogó en contra de la guerra, peleó contra la religión (cualquier manifestación de ella), estuvo preso en varias oportunidades, se casó cuatro veces (la última a los 80 años) y tuvo múltiples experiencias sexuales de las que siempre se manifestó orgulloso. Si bien fue uno de los grandes pensadores y matemáticos del siglo XX, ganó un Premio Nobel de Literatura en 1950. Fue profesor en Harvard, en Cambridge y en Berkeley.(1)

En fin: fue un tipo muy especial. Ahora bien, escapa al objetivo de estas líneas contar todos sus logros dentro del terreno de la lógica, que fueron determinantes para la evolución de esa rama de la ciencia. Pero, sin ninguna duda, uno de los capítulos más interesantes tiene que ver con su célebre paradoja de los conjuntos que no se contienen a sí mismos como elementos.
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~ imagen : kunga osel ~
~ texto : vía adrián paenza ~
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Sentimiento o estrategia ?

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Morir ahorcado


En una ciudad en donde las cosas erradas se pagaban caras, el rey decidió que una persona debía ser ejecutada. Y, para ello, decidieron ahorcarlo. Para darle un poco más de sabor, colocaron en dos plataformas dos horcas. A una la llamaron “el altar de la verdad” y a la otra, “el altar de la mentira”.
Cuando estuvieron frente al reo, le explicaron las reglas: “Tendrás oportunidad de decir tus últimas palabras, como es de estilo. Según que lo que digas sea verdad o mentira, serás ejecutado en este altar (señalando el de la verdad) o en el otro. Es tu decisión”. El preso pensó un rato y dijo que estaba listo para pronunciar sus últimas palabras. Se hizo silencio y todos se prepararon para escucharlo. Entonces dijo: “Ustedes me van a colgar en el altar de la mentira”. “¿Es todo?”, le preguntaron. “Sí”, respondió. Los verdugos se acercaron a esta persona y se dispusieron a llevarla al altar de la mentira. Cuando lo tuvieron de ese lado, uno de ellos dijo: “Un momento, por favor. No podemos colgarlo acá, porque si lo hiciéramos, sus últimas palabras habrían sido ciertas. Y para cumplir con las reglas, nosotros le dijimos que lo colgaríamos según la validez de sus últimas palabras. El dijo que ‘lo colgaríamos en el altar de la mentira’. Luego, allí no podemos colgarlo porque sus palabras serían ciertas”. Otro de los que participaban arriesgó: “Claro. Corresponde que lo colguemos en el altar de la verdad”. “Falso –gritó uno de atrás–. Si fuera así, lo estaríamos premiando, ya que sus últimas palabras fueron mentira. No lo podemos colgar en el altar de la verdad.” Ciertamente confundidos, todos los que pensaban ejecutar al preso se trenzaron en una discusión eterna. El reo escapó y hoy escribe libros de lógica.




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Bertrand Russell vivió 97 años: desde 1872 hasta 1970. Nació en Inglaterra como miembro de una familia muy rica y ligada con la realeza británica. Vivió una vida llena de matices, abogó en contra de la guerra, peleó contra la religión (cualquier manifestación de ella), estuvo preso en varias oportunidades, se casó cuatro veces (la última a los 80 años) y tuvo múltiples experiencias sexuales de las que siempre se manifestó orgulloso. Si bien fue uno de los grandes pensadores y matemáticos del siglo XX, ganó un Premio Nobel de Literatura en 1950. Fue profesor en Harvard, en Cambridge y en Berkeley.(1)

En fin: fue un tipo muy especial. Ahora bien, escapa al objetivo de estas líneas contar todos sus logros dentro del terreno de la lógica, que fueron determinantes para la evolución de esa rama de la ciencia. Pero, sin ninguna duda, uno de los capítulos más interesantes tiene que ver con su célebre paradoja de los conjuntos que no se contienen a sí mismos como elementos.
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~ imagen : sabrina amante ~
~ texto : vía adrián paenza ~
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Dejarse ayudar ?

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Barbero en alta mar
Un barco sale lleno de marineros y se dirige en una misión que lo tendrá muchos días en alta mar. El capitán advierte, con disgusto, que algunos de los integrantes de la tripulación no se afeitan todos los días. Y como en el barco había un marinero/barbero, lo convoca a su camarote y le da la siguiente instrucción: “Desde mañana, toda persona del barco que no se afeita a sí misma, la afeita usted. A los que prefieran afeitarse solos, no hay problemas. Usted ocúpese de los que no lo hacen. Es una orden”. El barbero se retiró y, a la mañana siguiente, no bien se despertó (aún en su camarote) se dispuso a cumplir la orden del capitán. Pero antes, naturalmente, fue hasta el baño. Cuando se disponía a afeitarse, se dio cuenta de que no podía hacerlo, porque el capitán había sido muy claro: él sólo podía afeitar a los que no se afeitaban a sí mismos. O sea que en tanto que barbero, no podía intervenir en afeitarse. Debía dejarse la barba para no infringir la norma de sólo afeitar a los que no se afeitan a sí mismos. Pero, al mismo tiempo, advirtió que no podía dejarse crecer la barba porque, si no, incumpliría también otra parte de la orden del capitán, que le dijo que no permitiera que ningún integrante del barco no se afeitara. El, entonces, tenía que afeitarse. Desesperado porque ni podía afeitarse (porque el capitán le dijo que sólo se ocupara de los que no se afeitaban a sí mismos) ni podía dejarse la barba (ya que el capitán no lo hubiera tolerado), el barbero decidió tirarse por la borda (o pedirle a alguien que lo afeite a él). .
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Bertrand Russell vivió 97 años: desde 1872 hasta 1970. Nació en Inglaterra como miembro de una familia muy rica y ligada con la realeza británica. Vivió una vida llena de matices, abogó en contra de la guerra, peleó contra la religión (cualquier manifestación de ella), estuvo preso en varias oportunidades, se casó cuatro veces (la última a los 80 años) y tuvo múltiples experiencias sexuales de las que siempre se manifestó orgulloso. Si bien fue uno de los grandes pensadores y matemáticos del siglo XX, ganó un Premio Nobel de Literatura en 1950. Fue profesor en Harvard, en Cambridge y en Berkeley.(1)

En fin: fue un tipo muy especial. Ahora bien, escapa al objetivo de estas líneas contar todos sus logros dentro del terreno de la lógica, que fueron determinantes para la evolución de esa rama de la ciencia. Pero, sin ninguna duda, uno de los capítulos más interesantes tiene que ver con su célebre paradoja de los conjuntos que no se contienen a sí mismos como elementos.
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~ imagen :
imaizumi hidetaka ~
~ texto : vía adrián paenza ~

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entonces soltá

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"La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir
y lo nuevo no acaba de nacer"


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~ imagen : miguel grinberg ~
~ texto : bertolt bretch ~
~ frase y video: vía suelto ~
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