sábado, noviembre 15, 2014

{despedida)












Cansada de vigilar la máscara, la mujer
se sienta al final del día frente al espejo.
Una a una va quitando las arrugas,
las líneas amargas que cercan la boca,
eleva los párpados, limpia con un paño,
húmedo las canas, levanta los pechos,
sacude del cuerpo los kilos de más.
Luego se acuesta en la cama, a llorar.
Se pregunta por qué no viene a acunarla
su madre. Es tan joven, está tan desnuda
y tiene tanto, tanto frío.




te voy a extrañar mamá, mucho )



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Te he descubierto hace muy poco, pero tu blog ya se ha convertido en uno de mis lugares favoritos donde ver reflejados los sentimientos y las emociones de las que el ser humano está hecho.
Después de leer tu última entrada se me hacía necesario decírtelo.
Ánimo.
Un saludo desde las Islas Canarias.
Mariola

Mariní dijo...

Hola Mariola, te agradezco mucho tu mensaje de valoración hacia mi cieloytierra. es bonito saber que esto llega y refleja....
y, mas aun, esa palabra....

de Ánimo... la tomo

y la atesoro.

un saludo desde el barrio de Saavedra. Buenos Aires.