Mostrando entradas con la etiqueta empatía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta empatía. Mostrar todas las entradas

viernes, septiembre 25, 2015

Corazones asustados







`¿ Porqué la gente se grita cuando está enojada? ...
es que sus corazones se alejan mucho, 
para cubrir esa distancia y deben gritar para poder escucharse, 
mientras más enojados estén, 
más fuerte....´










Un día Meher Baba preguntó a sus "mandalies", lo siguiente:

- ¿Por qué la gente se grita cuando están enojados?
Los hombres pensaron unos momentos...
- Porque perdemos la calma. -Dijo uno. -Por eso gritamos.
- Pero... por qué gritar cuando la otra persona esta a tu lado?.

Preguntó Meher Baba.-¿No es posible hablarle en voz baja?
- Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?
Los hombres dieron algunas otras respuestas, pero ninguna de ellas satisfacia a Meher Baba.


Finalmente él explicó:

- Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho, para cubrir esa distancia deben gritar, para poder esucharse, mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.
Luego Meher Baba preguntó:- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?- Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, ¿por qué?- Sus corazones están muy cerca.-La distancia entre ellos es muy pequeña.
-Meher Baba continuó.- Cuando se enamoran más aún... ¿Qué sucede?.- No hablan, sólo susurran y se vuelven aún más cerca en su amor.- Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo ...

Luego Meher Baba dijo:

- " Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un dia en que la distancia sea tanta, que no encontrarán más el camino de regreso."









Te pido , entonces : No dejes que mi corazón se aleje.-



Fuente : Taller: Palabras... ¿Ventanas? o ¿Muros? / Facilitador: Julio Bernasconi - Lic. en Psicología





/ este post lo publiqué hace  7 años, cuando me formé en Comunicación No Violenta. tan vigente , tan sabio , pero mas que nada tan útila que lo subiría dia a día....
gracia por leerme.


http://marini-cieloytierra.blogspot.com.ar/2008/10/porque-se-grita.html



lunes, noviembre 14, 2011

La Paz del propio destino ...



.
.
.
.




.
.
.
.

.

como en un laberinto .
cáda uno elegirá la posibilidad de perderse,

pero también.
de alcanzar el destino,
el lugar del encuentro
con el otro y cón uno mismo,

y,
al salir .
la palabra .

se habrá multiplicado ...



.
.

.





.
.
.
.

..
.
...


~ imagen y video de hooper

- fragmento texto borges ~


.
.
.






.
.

(..y,...Urano entró en Aries : el gran despertador de destinos! )))
.
.

.
.

miércoles, agosto 17, 2011

Del otro lado

.
.

.
.
Como nuestras respuestas a lo cotidiano a veces no conoce otras herramientas que la reacción del "rechazo", aporto una de las propuestas en la visión oriental, adonde podemos intentar colaborar con lo que está en desequilibrio, manifestándose como emociones que crean sufrimiento :





.
.


Compasión ante la ira


Cuando una persona habla llena de ira, es porque está sufriendo mucho. Y al estar sufriendo tanto, se llena de amargura. Siempre está dispuesta a quejarse y a culpar a los demás de sus problemas.

Por eso te resulta tan desagradable escucharla e intentas evitarla. Para comprender y transformar la ira, debemos aprender la práctica de escuchar compasivamente y de hablar con afecto. Hay un Bodhisatva – un Gran ser o un Despierto – que es capaz de escuchar profundamente y con una gran Compasión. Se llama Kwan Yin o Avalokiteshvara, el Bodhisatva de la Gran Compasión. Todos debemos aprender a escuchar atentamente como hace este Bodhisatva. Así podremos orientar de forma muy concreta a los que acuden a nosotros para pedirnos ayuda para restablecer la comunicación perdida.

Si escuchas con compasión a una de esas personas, quizá alivies un poco el sufrimiento que siente; sin embargo, aunque lo hagas con la mejor intención del mundo, no podrás escucharla profundamente hasta que no hayas practicado el arte de escuchar compasivamente. Si eres capaz de sentarte en silencio y escuchar con compasión a esa persona durante una hora, podrás aliviarla de mucho sufrimiento.

Escúchala con un único objetivo: para que pueda desahogarse y sufra menos. Durante todo el tiempo que la escuches, mantén viva tu compasión. Mientras lo hagas, has de estar muy concentrado. Debes centrarte en la práctica de escuchar con toda tu atención y todo tu ser: con ojos, oídos, cuerpo y mente.

Porque si sólo finges estar escuchando sin poner el cien por cien de ti mismo, esa persona lo sabrá y no podrás aliviar su sufrimiento. Si sabes cómo practicar el respirar conscientemente y puedes mantenerte centrado en el deseo de calmar su sufrimiento, podrás conservar tu compasión mientras la escuches.

El escuchar compasivamente es una práctica muy profunda. No escuchas para juzgar o culpar, sino simplemente porque deseas que esa persona sufra menos, sea tu padre, tu hijo o hija o tu pareja. Aprender a escucharla la ayudará de veras a transformar su ira y su sufrimiento.



.

.

.


.

.




~ imagen: stuck in customs HDR pothography

(vía : santiago bilinkis )

~ texto : "la ira, el dominio del fuego interior" de thich nhat hanh -

( vía alma san miguel )


~ video : ~
.
.
.

.
.
.


viernes, agosto 05, 2011

Dejarse ayudar ?

.
.
.
.

.
.
.
.


.
.
.
.
.

.

Barbero en alta mar
Un barco sale lleno de marineros y se dirige en una misión que lo tendrá muchos días en alta mar. El capitán advierte, con disgusto, que algunos de los integrantes de la tripulación no se afeitan todos los días. Y como en el barco había un marinero/barbero, lo convoca a su camarote y le da la siguiente instrucción: “Desde mañana, toda persona del barco que no se afeita a sí misma, la afeita usted. A los que prefieran afeitarse solos, no hay problemas. Usted ocúpese de los que no lo hacen. Es una orden”. El barbero se retiró y, a la mañana siguiente, no bien se despertó (aún en su camarote) se dispuso a cumplir la orden del capitán. Pero antes, naturalmente, fue hasta el baño. Cuando se disponía a afeitarse, se dio cuenta de que no podía hacerlo, porque el capitán había sido muy claro: él sólo podía afeitar a los que no se afeitaban a sí mismos. O sea que en tanto que barbero, no podía intervenir en afeitarse. Debía dejarse la barba para no infringir la norma de sólo afeitar a los que no se afeitan a sí mismos. Pero, al mismo tiempo, advirtió que no podía dejarse crecer la barba porque, si no, incumpliría también otra parte de la orden del capitán, que le dijo que no permitiera que ningún integrante del barco no se afeitara. El, entonces, tenía que afeitarse. Desesperado porque ni podía afeitarse (porque el capitán le dijo que sólo se ocupara de los que no se afeitaban a sí mismos) ni podía dejarse la barba (ya que el capitán no lo hubiera tolerado), el barbero decidió tirarse por la borda (o pedirle a alguien que lo afeite a él). .
.
.
.

.
.
.
.
.
.
.

.
.
.
.

.
.
..
.
.


Bertrand Russell vivió 97 años: desde 1872 hasta 1970. Nació en Inglaterra como miembro de una familia muy rica y ligada con la realeza británica. Vivió una vida llena de matices, abogó en contra de la guerra, peleó contra la religión (cualquier manifestación de ella), estuvo preso en varias oportunidades, se casó cuatro veces (la última a los 80 años) y tuvo múltiples experiencias sexuales de las que siempre se manifestó orgulloso. Si bien fue uno de los grandes pensadores y matemáticos del siglo XX, ganó un Premio Nobel de Literatura en 1950. Fue profesor en Harvard, en Cambridge y en Berkeley.(1)

En fin: fue un tipo muy especial. Ahora bien, escapa al objetivo de estas líneas contar todos sus logros dentro del terreno de la lógica, que fueron determinantes para la evolución de esa rama de la ciencia. Pero, sin ninguna duda, uno de los capítulos más interesantes tiene que ver con su célebre paradoja de los conjuntos que no se contienen a sí mismos como elementos.
.
.
.
.

.
.
.
.
.

~ imagen :
imaizumi hidetaka ~
~ texto : vía adrián paenza ~

.
.
.
.

.
.

miércoles, diciembre 16, 2009

Necesito escuchar

.
.
.
.



.



" FACILITA LA VIDA DE LOS DEMÁS "


Bella tarea aquella que facilita la vida de los demás...

Gentil acto es aquel que facilita la vida de los demás.

Noble y gracioso movimiento el de pie o de la mano

que remueven el obstáculo puesto por la naturaleza o por los hombres

en medio del camino: desde la corteza de fruta en que se resbala,

hasta la rama de espino que desgarra las carnes;

desde el guijarro puntiagudo, hasta las lianas que encierran los senderos

y que a través de ellos parecen serpientes.

¡Qué alegre, qué ágil marcha

el que va apartando de los caminos y las veredas,

todo lo que es impedimento y obstáculo para la marcha de los otros!

Cantando va el peregrino.

Sin sentir recorre las rutas y, al atardecer,

se da cuenta, con jubilosa sorpresa,

de que al apartar y remover los obstáculos

que entorpecían los caminos de los demás,

él despejó maravillosamente su propio camino.




Amado Nervo