lunes, julio 30, 2012

el dolor en la memoria

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La luna en el signo de escorpio se encuentra, desde el punto de vista astrológico, en “caída”, ya que su punto de exaltación es en el signo de tauro, su opuesto complementario. Esto indica en un primer nivel cierta aflixión de la energía lunar.
El signo de escorpio, regido por plutón y marte, representa las profundidades del Hades, los mundos subterráneos y los procesos de descenso y encuentro con las sombras. En escorpio existe una retracción de la energía hacia las propias profundidades, con lo cual cuando se atraviesa un proceso de esta clase la energía libidinal puesta en el mundo se introvierte. Esta introversión libidinal para explorar la propia sombra implica necesariamente una especie de deflación, un momento en que parece que la vida se desflora.
Igual que en el mito de Perséfone y Deméter, cuando la Koré es raptada y llevada hacia el Hades, todo en la tierra se marchita. Deméter representa a tauro dentro de los signos astrológicos, y Hades claramente a escorpio. Perséfone va y viene entre ambos mundos y nos representa a nosotros mismos, que cíclicamente atravesamos momentos de floración y maduración sobre la tierra y momentos de descenso y retroceso sobre nuestro propio Hades.
Por ello la luna en escorpio habla de sujetos que están profundamente conectados con sus profundidades internas, con su sombra. También tienden a ver con mucha rapidez y facilidad la sombra ajena. Son personas capaces de profundizar y navegar aguas tormentosas, se animan a ingresar a los rincones más ocultos en busca de sus propios tesoros internos.
La capacidad de conectarse con los aspectos sombríos de la psiqué individual y colectiva llevan a que los sujetos con esta luna tiendan a desarrollar una profunda desconfianza. Comúnmente se trata de personas que siempre están buscando el telón de fondo de las situaciones, el lado “B” o la trampa que todo movimiento tiene (desde su punto de vista). Esta desconfianza genera una muralla entre ellos y el entorno. La luna en escorpio suele poner a prueba a sus vínculos antes de permitirles acceder a un mayor grado de intimidad.
Hablando de la madre de las lunas en escorpio, E. Carutti plantea que suele tratarse de madres con una peculiar intensidad y poder. Existe con la madre un cierto grado de “absorción fusionante”, dirá Carutti en su libro “Las Lunas”. Podríamos amplificar este concepto de Carutti planteando que se constela entre el hijo y la madre una imago con rasgos arquetípicos que remiten al vampiro. El hijo suele sentir que su madre lo absorbe hasta vaciarlo, cual vampiro, y que otras veces ella es incluso capaz de dar su propia sangre para ayudarlo. Esta imago vampírica se constituye en la pauta central de la luna en escorpio y genera una actitud ambivalente hacia el mundo afectivo.
Para Carutti esta ambivalencia se basa en un movimiento de “absorción y repliegue simultáneos, bastante difícil de comprender para los demás pero fundamentalmente para quien los vive, que queda desgarrado en esa la ambivalencia.” (E. Carutti- Las Lunas-)
Podemos decir entonces que la luna en escorpio plasma un movimiento afectivo donde a veces puede estar completamente fusionada e intensamente vinculada y en otros momentos puede estar replegada y alejada agresivamente del entorno. Si pensamos que la luna es la imago nutricia y dadora de vida por excelencia, al estar en escorpio que es el signo de la muerte, necesariamente este arquetipo se divide y se fragmenta. Por un lado tenemos la absorción intensa que nutre y da en exceso y por otro lado tenemos el alejamiento destructivo que quita.
Existe dentro de la antigua mitología del Génesis bíblico la figura de Lilith, conocida en astrología como la luna negra. Lilith fue la primera mujer de Adán, que se marchó del edén porque no quería someterse a su marido. En versiones posteriores se convierte en una mujer despechada que rapta y asesina los hijos de otras personas en forma de venganza. La luna negra polariza a la luna astrológica típica y trabaja la idea de la luna que quita la vida por oposición a la luna que la da. La luna en escorpio sintetiza ambas imagos juntas, es como si en su interior estuviera la nutricia Deméter y la oscura Lilith conviviendo permanentemente y generando la ambivalencia de la que habla Carutti.
De esta forma, los sujetos con luna en escorpio son capaces de entregar hasta su vida por quienes aman, pero también son capaces de dañar profundamente si se sienten heridos o decepcionados. Pueden ser la luna dadora de vida, o pueden ser Lilith en su aspecto vengativo. La luna en escorpio es famosa por no olvidar jamás una ofensa y tomar revancha.
Por otro lado, escorpio es el signo de la muerte y el renacimiento. La luna en escorpio suele vivir muchas crisis emocionales importantes que buscan únicamente despertar el arquetipo del alquimista. Este sentido último de la crisis empieza a comprenderse lentamente y colabora para que el sujeto utilice su parte más baja para elevarla y transformarla en oro. Para Jung la alquimia es el eslabón perdido que le faltaba a su teoría y el encuentro con la sombra no hace más que catalizar la necesidad interna de convertir el plomo de la propia psiqué en oro.
El problema es que en ciertos momentos de la evolución, las crisis escorpianas suelen perder de vista el sentido último de transformación. La luna en este signo trae una emocionalidad que es tan intensa que a menudo no se puede procesar y cataliza la crisis. Esto lleva a una repetición de escenarios críticos y sombríos en la vida del sujeto que no necesariamente llevan a un cambio.
La clave está en aprender a utilizar los descensos como etapas momentáneas que necesariamente deben conducir al despertar de un efecto alquímico. La intensidad de la luna en escorpio parte del contacto con la sombra, que es la zona de la psiqué que guarda nuestra raigambre instintiva, nuestros aspectos rechazados y nuestros talentos no reconocidos. Es el semillero de nuestros verdaderos cambios. Igual que Perséfone, cuando descendemos al Hades tenemos la posibilidad de probar las semillas de granada y quedar profundamente transformados. Es en nuestros sótanos internos, en nuestras tierras más profundas, donde anidan las semillas que debemos sembrar para tener una nueva etapa de floración.
Volviendo a las características de la luna en escorpio; suelen ser emocionalmente intensos, dueños de una profunda sexualidad, a menudo celosos y posesivos con sus vínculos, a veces devoradores, desconfiados, magnéticos y generalmente controladores y obsesivos. Cuando la luna en escorpio evoluciona, estar con ella es exponerse a una energía de transformación y alquimia. Si igual que Perséfone, nos dejamos llevar al inframundo y tomamos sus semillas para luego volver a la superficie, podemos obtener una hermosa cosecha que será auténtica, verdadera y profunda. Es este el trabajo de la luna en escorpio: sintetizar los ciclos de vida-muerte-vida, como diría Clarisa Pínkola Estés.
Cuando esta luna puede superar la ambivalencia de ser a la vez la dadora de vida y la Lilith devoradora, logra una alquimia transformadora que actúa primero en su propio campo emocional y luego en el entorno. En general las lunas en escorpio en pleno aprendizaje son amantes de todo lo oculto, lo tabú y lo espiritual. Es maravilloso ver como el escorpión va alquimizando hasta transformarse en el águila que despliega sus alas hacia lo superior. 
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Ciclo de astrología arquetipal:
La luna y los signos
Hoy: Luna en escorpio
por
Lic. Ada Marcos
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4 comentarios:

Geo. dijo...

impresionante. todo es tal cual, en mi carta natal tengo luna en escorpio, vos tambien?

justo estoy leyendo muchas cosas relacionadas con esto, asi que me asombra y me alegra la sincronia!

abrazos, gracias!

Mariní dijo...

Hola Geo!
¿cómo va?
no, no tengo esa luna ni tampoco aspecto similar.
si sigo profundizando siempre en el tema, y en la astrología en general (soy astróloga)
aunque la tensión del set lunar es lo que mas desafío me propone, soltar la memoria , y lo seguro de la fantasía lunar me parece lo mas parecido a una revolución interna y externa que conozco!

/ me imagino que habrás leído los textos de Carutti con respecto a esta luna? /

un beso grande y muchos cariños!!

Geo. dijo...

justo estoy en una etapa de soltar y si, es un proceso revolucionario! intenso!

nunca lei nada de Carutti pero voy a investigar, muchas gracias!!!

Mariní dijo...

GEo querida, la voluntad de soltar para una luna en escorpio es doblemente valiosa, (ya que la energía tiende a la fusión.)

un texto que es muy bueno para aprender sobre esto es LAS LUNAS de Eugenio Carutti!

te mando un abrazo grande!