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domingo, junio 21, 2015

Buenos Aires - ¡Educando al soberano?




"... una sobredosis de amor te mataría, 

Buenos Aires, alma de piedra, nadie nos esta esperando..."











 " Mientras el Gobierno de la Ciudad y sus cráneos más luminosos nos regalan obras como éstas (inútiles, costosas, fuera de armonía con el resto de la estructura edilicia )  con el fin de convertir a la ciudad en una de las grandes capitales del mundo, doce colegios secundarios están tomados por su alumnos. A varios de ellos se les ha cortado el gas, el agua y la luz como forma de desgaste. En algunos entró la policía con deseo de amedrentar y en uno de esos casos avalados por su Rectora . En casi todos hicieron inteligencia; sacaron fotos, apostaron un auto afuera con el que seguían a los chicos que salían por ratos de la toma y llamaron a padres para hacerles saber, primero, que los chicos perderían las vacaciones y segundo, que sabían que sus hijos participaban de las tomas. Mi hijo forma parte de uno de esos colegios, el Lengüitas, y teniendo en cuenta la gravedad de la situación y la semejanza con otra épocas, el jueves se realizó una asamblea entre padres, alumnos y docentes para tratar cuál era la mejor manera de llevar adelante los reclamos, y explicarles a algunos padres por qué los chicos no son unos vagos y sus reclamos son totalmente justos y válidos. El hall del colegio, sorprendentemente, estaba lleno. Hablaron todos los que quisieron. Los chicos manejaron con una organización impecable el desarrollo de toda la asamblea. En el medio de la noche, una profesora tomó la palabra y leyó un comunicado que, avalado y posteriormente firmado por unos 50 profesores, apoyaba en su totalidad los motivos de la toma. La sorpresa fue enorme. Casi todos estábamos de acuerdo, casi todos éramos un cuerpo. Finalmente, se decidió votando entre todos, entre otras cosas, armar comisiones de padres y alumnos para tratar distintos temas, organizar un abrazo simbólico al colegio el viernes 19 y el lunes 22 a las 18hs, y llamar a una marcha para hacer saber las cosas que están pasando. Teniendo en cuenta que este es un año electoral, que lo que manda hoy en día es el armado de las listas, que los medios están preocupados por ubicarse de la mejor manera en la disputa creciente, y que temas como éste no son una buena publicidad para aquellos que deberían responder sobre los mismos, sería de gran ayuda que todos aquellos a los que les interesa la educación pública pudiesen compartir esto en sus muros para que el problema tome visibilidad y se comience a discutir de una vez por todas el valor concreto de la misma. Desde ya se agradece la mayor difusión posible."
















texto : Diego Jausky
sobre las tomas de Los estudiantes de las Escuelas Secundarias en Caba, medida de fuerza que sostienen ya alumnos de otras 11 escuelas porteñas por las malas condiciones edilicias, recorte presupuestario y reformas curriculares. 
junio 2015
 

Frase encabezado y música : Luis Alberto Spinetta - Buenos Aires, Alma de Piedra


lunes, junio 14, 2010

Ni te cases...ni te embarques ?

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...pero...¿ quiénes ?


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"...estoy completamente a favor de permitir el matrimonio entre católicos. Me parece una injusticia y un error tratar de impedírselo.

El catolicismo no es una enfermedad. Los católicos, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, informáticos u homosexuales.

Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de carácter de las personas católicas, como su actitud casi enfermiza hacia el sexo, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos. Sé también que muchas de sus costumbres, como la exhibición pública de imágenes de torturados, pueden incomodar a algunos. Pero esto, además de ser más una imagen mediática que una realidad, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.

Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre católicos no es un matrimonio real, porque para ellos es un ritual y un precepto religioso ante su dios, en lugar de una unión entre dos personas. También, dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente condenados por la Iglesia, algunos podrían considerar que permitir que los católicos se casen incrementará el número de matrimonios por “el qué dirán” o por la simple búsqueda de sexo (prohibido por su religión fuera del matrimonio), incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestructuradas. Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familias católicas y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus motivaciones.

Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser llamado de otra forma no es más que una manera un tanto ruin de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso: aunque sea entre católicos, un matrimonio es un matrimonio, y una familia es una familia.

Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente sobre el que mi opinión, espero, no resulte demasiado radical: también estoy a favor de permitir que los católicos adopten hijos.

Algunos se escandalizarán ante una afirmación de este tipo. Es probable que alguno responda con exclamaciones del tipo “¿Católicos adoptando hijos? ¡Esos niños podrían hacerse católicos!”.

Veo ese tipo de críticas y respondo: si bien es cierto que los hijos de católicos tienen mucha mayor probabilidad de convertirse a su vez en católicos (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la informática o la homosexualidad), ya he argumentado antes que los católicos son personas como los demás.

Pese a las opiniones de algunos y a los indicios, no hay pruebas evidentes de que unos padres católicos estén peor preparados para educar a un hijo, ni de que el ambiente religiosamente sesgado de un hogar católico sea una influencia negativa para el niño. Además, los tribunales de adopción juzgan cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la idoneidad de los padres.

En definitiva, y pese a las opiniones de algunos sectores, creo que debería permitírseles también a los católicos tanto el matrimonio como la adopción.

Exactamente igual que a los informáticos y a los homosexuales...."


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Este apoyo al matrimonio entre católicos circula por Internet y gana adhesiones que se cuentan de a cientos.


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foto : andré bosmans

texto : vía maría laura